Dadas las circunstancias actuales en nuestro país, referidas a la enorme cantidad de accidentes que se producden a lo largo y a lo ancho de las rutas me pregunto: ¿por qué más allá de verificar el estado de alcoholemia de los conductores, las horas de sueno o de vigilia de cada uno de ellos, por qué frente a tremendos accidentes no se envía personal técnico para evaluar el estado de los neumáticos? Si tienen suficiente profundidad, si están dentro de la garantía en el tiempo de su fabricación, si son cubiertas nuevas o recapadas, etc.
Pongo un ejemplo: un camión o un micro de larga distancia vuelca sobre uno de sus lados; el enorme peso que recibe el neumático hace que se produzca un reventón del mismo. Las personas sin instrucción en el tema catalogan que el accidente se produjo por el reventón del neumático, sin embargo, eso no es así. La cubierta revienta por el peso recibido. ¿Quién es, frente al accidente, quien determina la verdad de lo sucedido?
No se si el gobierno cuenta en sus filas con personal apto para tal tarea, pero sí se que las compañías de neumáticos cuentan con técnicos preparados para tal fin.
¿Por qué no se toman las herramientas que se tienen a la mano..?
María Leone